sábado, 22 de agosto de 2015

Lecturas universitarias, Clásicos griegos

Como mencioné hace un par de días, tengo intenciones de volverme un poco más activa. Y aquí estoy.

El año pasado tenía planeada una entrada similar, pero por diversas razones nunca escribí ni una palabra (estaba de vaga, leyendo la saga Dollanganger). Estas vacaciones quiero que sea distinto, así que… Traigo una selección de clásicos griegos basada algunos textos que tuve la oportunidad de leer durante mi primer año de carrera (2013-2014); esta selección es parte de la etiqueta Lecturas Universitarias porque pretendo que se haga costumbre cada año.

La mayoría son textos difíciles de leer y comprender si no se tiene conocimiento del contexto; mi recomendación es que indaguen un poco sobre los autores antes. De cualquier manera, tengo la esperanza de contagiarles mi entusiasmo para que se decidan a leer otro tipo de obras que, si se leen con cariño y atención, pueden considerarse más bellas que la literatura actual.

Sin más dilataciones, voy con lo mío.

Safo de Mitilene y Anacreonte
Entre los poetas líricos es difícil hacer una buena selección porque lo que se tiene de ellos es poco. Sin embargo, entre los grandes (llamados los nueve poetas líricos) mis favoritos son Safo y Anacreonte porque cada uno tiene un encanto distinto.

Safo es probablemente la única poetisa antigua de la que se conoce y habla. Se le valora no solo porque es una mujer -que compone en una época de hombres-  sino porque su producción artística es bellísima, tiene un tono inusual para su tiempo… muy atrevido y romántico que realmente cautiva. Enamorarse de ella no es difícil, quizás porque para ella no era difícil enamorarse de los -las- demás. Entre sus poemas más resaltantes está el Himno en honor a Afrodita, que cabe destacar es el único de ella que se conserva completo.

Por su lado, Anacreonte tiene un tono sensual también pero menos sutil y plagado de ironías. Sus temas abordan el rechazo a las costumbres bélicas, a la vejez y al placer erótico entre hombres y mujeres. Creo que es un poeta difícil de digerir porque hay poemas un poco rudos en cuanto al trato hacia los demás. Diría que es muy individualista, pero también divertido. De él recomiendo aquellos que están dedicados a la “Potra tracia” porque sinceramente me hicieron reir mucho.

Teogonia - Hesiodo
Hesiodo no es un autor muy conocido y tampoco suele estudiarse su trabajo. A mi me gusta mucho porque tiene un humor negro difícil de precisar. Su obra más conocida es Trabajos y días, pero Teogonía es mi preferida porque recoge la mitología griega desde los orígenes del cosmo y el linaje de las divinidades, convirtiéndola en una suerte de historia familiar plagada de chismes. El título de la obra significa literalmente “Origen de los dioses” y me parece importante porque revela la visión que tenía la cultura griega sobre el mundo.

Hipólito y Medea - Eurípides
Eurípides es el mejor de los trágicos griegos en cuanto al desarrollo de personajes, a mi consideración sus historias son más humanas y reales (pese a la intervención divina). No es de buenos finales, pero tiene reflexiones intensas, pasiones desbordadas, debates entre personajes... todo mezclado para emocionarte al cien. Es un autor de contenido variado e interesante.

Estas dos tragedias (Hipólito y Medea) son mis favoritas porque son una pequeña muestra del amor como delirio y afección humana; revelan cómo las emociones pueden arrastrarnos a cometer los peores actos contra los demás y contra nosotros mismos. Fedra y Medea son personajes bellos y yo los ubico entre los mejores personajes femeninos existentes en la literatura.

Medea toma lugar en Corinto, donde Jasón y Medea arriban tras huir de Yolcos debido al asesinato del rey Pelias. Allí, Jasón decide abandonar a Medea para casarse con Glauca, la hija del rey Creonte. Medea es conocida por su habilidad y astucia así como sus poderes sobrenaturales, por lo cual es desterrada del reino para salvaguardar la vida de la princesa; sabiéndose deshonrada por su marido y por el rey, llena de ira y dolor… decide vengarse de la manera más terrible.

Hipólito, por su parte, nos cuenta cómo Fedra, hermana de Ariadna y esposa de Teseo, se enamora de su hijastro Hipólito por acción de Afrodita, quien ha sido infravalorada como diosa por Hipólito a causa de su favoritismo por Artemisa, diosa de la caza y la virginidad. Podrán imaginar cómo resulta la mezcla de una diosa ofendida y una mujer despechada.

La Iliada - Homero
Escrita alrededor del 750 a.C., La Ilíada es una epopeya que narra el conflicto desatado entre Agamenón, rey de Micenas y líder de los aqueos, y Aquiles, rey de los mirmidones, durante el último año de la Guerra de Troya y las consecuencias que el mismo tuvo en el desenlace de la guerra. El título de la obra deriva del nombre griego para Troya: Ilión, que en griego moderno se traduce como Ilíada.Mi aspecto favorito es la intervención directa de los dioses como el Engaño a Zeus (Canto XIV) y el combate de los dioses (Canto XX).

Aunque muchos consideran que la Odisea tiene un estilo mucho más pulido y una trama -y personajes- más interesante yo opino que esta obra es insuperable por el compromiso cultural que posee. Es el primer texto fijado por escrito en la literatura occidental y el soporte de todas las generaciones posteriores. Difícil de entender no sólo por la forma en la que está escrita sino por los conceptos que maneja.

Antigona - Sófocles
Aunque Eurípides destaca con sus personajes, el genio de la tragedia es Sófocles.  Esta obra pertenece al ciclo de Edipo (que incluye Edipo Rey y Edipo en Colono) y puedo adelantar que la hija comparte un destino tan triste como el del padre. Sí, Antígona es hija de Edipo.

La pieza acontece tras la muerte de los dos hijos varones de Edipo (Polinices y Eteocles), quienes disputaban por el trono de Tebas y se dieron muerte mutuamente. Polinices es considerado traidor a la patria por Creonte, hermano de Yocasta y definitivo rey de Tebas, por lo que se le niega el derecho a sepultura; Antígona decide contrariar la ley de su tío para poder enterrar a su hermano y se inicia una cadena de sucesos que acaba por desprestigiar al mismo Creonte.

Me gusta mucho esta tragedia porque contrapone las dos caras del deber: la familiar (que involucra la tradición, la religión, etc.) y la civil (que involucra las leyes del Estado). Es decir, el deber que tenemos con nosotros y el deber que tenemos con los otros. Además, el papel de Antígona es divino.




Lamento si no es una selección muy amplia, pero espero que la hayan disfrutado. Estas obras fueron parte de mi primer año en la universidad y cambiaron mi forma de leer, de principio a fin Si alguien tiene alguna recomendación adicional, es bienvenido a comentar porque a fin de cuentas… clásicos hay para todos los gustos.


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